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Sobre mi
Dicen que es feo hablar de uno mismo pero yo no creo tal cosa, pienso que es bueno compartir con los demás la visión propia que cada quien tiene del mundo, de las perspectivas, de las aficiones, de las cosas que nos interesan o de las cosas que son importantes para nosotros, de las cosas que se han vivido, de las cosas que se desean, de lo que esperamos del futuro, en fin, de todo lo que sentimos.
Nací en julio de 1982, soy el tercero de cinco hermanos, mis padres son las personas más cariñosas del mundo, tengo muchos tíos y tías, primos y primas.
Estudié mi educación básica y secundaria en la Escuela San Alfonso, un instituto de los Hermanos Maristas en el municipio de Mejicanos dentro del Gran San Salvador, capital de El Salvador.
A muy temprana edad comencé a practicar judo en la Universidad Nacional de El Salvador y destaqué en las competencias de mi categoría. En 1989 fui elegido como "Novato del Año" para recibir la Espiga Dorada, el máximo reconocimiento a un atleta salvadoreño. En esa oportunidad la "Estrella" le fue entregada a Juan Carlos Vargas, uno de los atletas más completos y queridos que he conocido.
En 1991 gané el tercer lugar en el Concurso Infantil de Dibujo y Pintura auspiciado por la empresa farmacéutica alemana multinacional Bayer.
Cuando cursaba el quinto grado en 1993 jugué béisbol como segunda base y como jardinero central en la liga infantil de La Zacamil para el equipo Köppel. Todavía me acuerdo de cuando me fracturé el meñique derecho por el bote de un hit y también de otra vez cuando cometí un error garrafal que tuve ese año en el juego de las estrellas al no poder capturar un elevado al jardín central. Fui parte de la selección infantil de mi país durante dos años.
De esos años tengo muchos recuerdos del mítico Rodolfo "El Zurdo" Rosales y de sus hijos Fito y Ben. Podría decir que pasé muchas de las mejores horas de mi vida en un campo de beis y donde hice muchos amigos.
En mis entrenamientos como judoca juvenil de alto rendimiento en el Instituto Nacional de los Deportes (INDES) me interesé por practicar karate do, disciplina en la que tuve una participación modesta en competencias.
En esta etapa de mi vida fue cuando conocí a Fumihiko Kako, Asaki Gosawa, Takahiro Kato, Kojima MItsuhiro y Aoyagi Yoshie y comencé mis estudios del idioma japonés y lo relacionado a su cultura. Aprendí a escribir y a leer hiragana, katakana y unos cuantos kanji pero logré dominar el idioma lo suficiente como para hablarlo con fluidez. Hablé japonés en los próximos tres años casi a diario y lamentablemente hoy me cuesta muchísimo trabajo entender y hacerme entender.
En la adolescencia también despertó mi curiosidad por el estudio y la práctica del ajedrez, juego que mi papá me había enseñado cuando tenía yo seis años. Comencé a participar en los torneos que se hacían con cierta regularidad y aprendí mucho gracias a un tío apasionado del ajedrez quien fue mi mentor.
Digamos que nunca he sido una persona muy religiosa en el grado de practicante pero sí soy creyente, estuve en los grupos pastorales de mi escuela. A los 14 años más o menos me dio por leer poesía, mitología, historia, filosofía, obras clásicas, etc. Pasé con los ojos encima de libros para entretenerme.
A esa edad también jugué mucho futbol, jugaba como delantero y quedé en la lista de máximos anotadores en la escuela. Yo sinceramente nunca tuve habilidad para el futbol, mi único talento era recibir la pelota, no tenerla más de 5 segundos y marcar en la meta. Que gracioso acordarme que jugué para un equipo que se llamaba Palmeiras en la liga sabatina del Instituto Ricaldone donde había un incentivo de 5 colones por gol, como el tipo de cambio se mantiene fijo desde entonces... podría decirse que eran USD 0.57 centavos de dólar.
Tuve mi primera computadora en 1995, era una computadora clonada con Windows 95, un procesador Intel de 400 MHz, 1.2GB de espacio en disco duro, una memoria RAM de 16MB, disquetera, CD-ROM 4X, un monitor CRT de 14". Como mi hermano mayor ya estaba en la universidad estudiando informática me la pasaba viendolo programar en la pantalla azul de Borland C. Aprendí a usar la computadora en sus funciones básicas y poco más.
En 1997 conocí internet, me conectaba vía dial-up por el ruidoso módem de la computadora y navegaba por Yahoo!, ICQ, las salas de chat y buscaba información para mis tareas de la escuela, era una maravilla utilizar el impresor InkJet de EPSON.
A partir de 1998 dejé el judo y el karate do y me alejé de los tatamis de competencia para estudiar el bachillerato en el Liceo Salvadoreño dirigido por los Hermanos Maristas.
Tuve mi primera página en Geocities por el año 2000, el mismo año que entré a la universidad y conocí Google, recuerdo que se lo recomendaba a mis amigos. Programar páginas web se me hacía interesante pero los códigos se me hacían aburridos y no les di importancia entonces. Los teléfonos celulares libraban una batalla feroz en el mercado salvadoreño, habían ocurrido fuertes inversiones de compañías extranjeras en su afán de hacerse con el mercado centroamericano. También tuve mi primer teléfono celular y mi primer carro (un obsequio de mi madre).
Estudié en la universidad, aprendí mucho, hice contactos, amigos, etc. La experiencia de sufrir una hepatitis colestásica realmente me marcó, también sufrí los avatares de la desilusión en el amor, cosas de jóvenes.
Aprendí un poco de PostNuke (ahora llamado Zikula) en un servidor que nos permitían usar en la escuela de negocios y digamos que me gustó un poco más eso de construir web pero nunca me decidí completamente.
Comencé a trabajar en radio por hobby, a mochilear, a aprender sobre internet, a explorar nuevos negocios, a trabajar, a desarrollar planes y poco a poco fui volviéndome profesional en el área de servicios de consultoría con énfasis en las plataformas de tecnologías de información. Para eso pueden ver mi curriculum.
Me gusta mucho la música y mi favorita es la música romántica en inglés y español, el tango y la música clásica. Soy aficionado del Real Madrid, de los Bravos de Atlanta y de Los Angeles Lakers. Otro de mis pasatiempos favoritos es el cultivo de cactus y la resolución de crucigramas.
Me interesan sobremanera los temas que tengan que ver sobre negocios y el arte de ser emprendedor.
He puesto en marcha algunos proyectos y tengo otros en mente para el corto, mediano y largo plazo.
Tengo un hijo precioso de casi 3 años que me hace inmensamente feliz, que me hace redescubrir y reinventar el mundo, es lo más maravilloso que me ha pasado hasta hoy, le doy gracias a Dios todos los días por él y es mi mayor motivación.
Saludos a tod@s y siéntanse libres de contactarme.
